Entre el azul y el rosa existe un arcoíris

En Punto Sero tu espacio de conversación sin estigma abordamos temas actuales, de esos útiles para lograr el estar bien física, mental y emocionalmente. Por ello es importante retomar asuntos complicados que las nuevas generaciones necesitan escuchar desde otras experiencias.

Esto de las “identidades de género” debe ser casi una especialidad para nuestra comunidad LGBTIQ+ en la búsqueda de sensibilizar para entender la diversidad dentro de las diversidades de género, para ello charlamos con la cantante Emma, y el artista Transmasculino Nathan Ambriz.

Para dar un significado a las identidades de género hay que ir al origen cuando nos asignan uno entre las dos únicas opciones, entonces definen nuestra identidad solo por los genitales que ven y ello marca la cis heteronorma que ordena quien nos debe gustar, cómo vestirnos, cómo hablar y hasta que color nos corresponde cuando entre el azul y el rosa existe todo un arcoíris a abrazar.

En este punto hay que separar a las identidades de género de las orientaciones sexuales, la identidad de género es cómo te percibes independientemente de tu cuerpo, una emoción es personal y única que tiene que ver con el tema de autopercepción, a diferencia de la orientación sexual, que se refiere a que tipo de persona te atrae.

Al compartirnos su experiencia. la cantante Emma dijo que su proceso lo vive actualmente desde un lugar pacifico, ahora ya no pretende que toda la gente que la rodea entienda, hoy todo fluye mejor desde el amor y no desde la imposición, aunque en un principio se cuestionaba sobre él porque habría que dar explicación de quien es.

“Entonces nos impusieron lo que es “normal” y florecimos, nos manipularon con eso de que no podemos ir en contra de nuestra naturaleza, y justo es ir contra de lo que somos, ahora soy más natural que nunca porque estoy siendo yo”.

Otra historia fue la vivida por Nathan Ambriz quien inicio su cambio cuando verdaderamente se cuestionó si quería envejecer como mujer, y no ahora está explorando la idea de ejercer una paternidad de preferencia con infancias u adolescencias trans. La vida empieza a fluir con su identidad y es increíble ver ese proceso de fluidez en las personas trans, es claro que esto no sucede de pronto, algunos como Nathan transitan largos procesos, el tan solo recordar que inicio hace una década cuando no había leyes a su favor y ahora solo falta homologar en todo el país el cambio de nombre en el registro por lo pronto, por estos días en la Secretaría del Bienestar orientan sobre el trámite.

“Descubrí que soy una persona trans, desde siempre sabía que no era una mujer, pero sigues reglas y formas, pero llega un momento que la vida no te acomoda y tienes que encontrar que es lo que sucede. Entonces encontrarme con otras personas trans fue como un espejo y pude detectar que quería vivir con un género diferente al asignado”.

La percepción que las personas tienen respecto a su identidad se reconoce desde tempranas edades, si el tema de infancias y adolescencias trans se hubiera abordado desde hace años, muchas personas hubieran vivido procesos mucho más sencillos y menos violentos.

Hace falta entender y generar empatía con la diversidad de identidades de género para así lograr igualdad de derechos y oportunidades sin importar la identidad de las personas. El primer paso es reconocer que las familias son diversas con integrantes diversos y hay que acompañar desde un lenguaje de amor, de comprensión y ese es un gran paso para abrir más caminos. Así y desde la información desde sus especialistas en AHF América Latina y el Caribe  quienes nos ofrecen toda una serie de espacios para preguntar sin prejuicios y encontrar redes de apoyo.

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