Por la libertad de ser quienes deseamos ser

Iniciaremos el viaje por nuestro LIVE Punto Sero sobre ECOSIG, o los “esfuerzos para corregir la orientación sexual e identidad de género”. Desde este momento seudoterapias de conversión y es que la palabra terapia implica una herramienta necesaria para mantener nuestra salud mental y estas prácticas están absolutamente del lado opuesto.

Definitivamente “no hay nada que curar”, aunque resulte increíble que aún estemos hablando sobre estos temas es importante, ya que aún existen, y nuestras adolescencias e infancias son quienes con frecuencia enfrentan esta clase de violencia que se genera por desinformación de quienes dicen amarlos.

Para la creadora de contenido y vocera LGBTTTIQ+ Sheyla Ferrera, los ECOSIG cierto que son solo esfuerzos y “nunca van a lograrlo, porque no hay nada que corregir”, sucede que diversos somos todos, sin embargo, los que alzamos la voz para incidir en un cambio a favor de nuestros derechos somos disidentes de la cis heteronorma.

Dejó muy apuntado la importancia de medir las consecuencias que se generan por estas seudoterapias, que van desde producir baja autoestima, depresión, hasta causa de suicidio pasando por la vulnerabilidad hacia el consumo de drogas ilegales, o el riesgo de contraer VIH y otras ITS; todo por someterse a especialistas de la salud que ponen por encima de la ética sus ideologías conservadoras.

Muchos familiares caen en la desinformación ante el temor frente a lo desconocido y sin saberlo someten a sus hijes a electrochoques, castraciones químicas, privación ilegal de la libertad, cohesión y mucha, mucha manipulación bajo la violenta amenaza del castigo y el estigma de que es una enfermedad.

“Una persona que desea expresarse de una forma diferente a la cis heteronorma es como todas, solo buscamos validarnos, amor, cariño, ser quienes deseamos ser”.

Iván Tagle de Yaaj México enfatizó sobre esa parte enraizada en nuestro país, cuando se piensa y defiende que toda relación sexual que no tenga como objetivo la procreación se le debe llenar de estigma y prejuicio, luego llega la violencia a través de los ECOSIG practica que tuvo su boom hace 20 años cuando pasamos de ser criminalizados a ser patologizados.

El gran salto se dio en 1990 cuando la ONU sacó de su lista de enfermedades a la homosexualidad más tarde a la transexualidad, hoy considera a los ECOSIG como práctica de tortura hacia las personas.

Esto se logró gracias al trabajo de activistas y sociedad civil quienes hacen la chamba del estado y si, “nos toca convencer a legisladores para que se generen marcos legales, ya que al momento solo 10 congresos en México incluyendo la CDMX consideran como un delito cualquier practica que reprima tu orientación sexual”.

“Tristemente muchos nacimos bajo el estigma de ser considerados como enfermos, descalificados bajo el argumento de la desinformación y claro, el contexto territorial patriarcal, colonialista y judeocristiano en el que crecimos” señaló Ale Paredes, también de Yaaj México.

Toda esta experiencia se traduce en la generación de instrumentos de información validada por organismos internacionales, ahí esta libre para descargar el dossier “Nada que curar” sobre los ECOSIG, donde en coordinación con la UNAM y la Copred;  Yaaj México concentró preceptos internacionales sobre buenas prácticas que hoy son el corazón de muchas legislaturas.

Aún y con todos los trabajos tenemos que continuar compartiendo la información, porque existen muchas preguntas, va por el medio millón de personas que sufrieron esta clase de violencia, esto según el INEGI pero existe una cifra negra donde se suman más y más.

Son datos que soportan la lucha de quienes decidimos hacerla personal y o política para contar nuestra historia cos que nunca debió pasar, simplemente porque quienes nos rodean no son capaces de reconocer que todes somos diferentes, no tienes que ser valiente para salir del closet, solo tienes que buscar tu espacio seguro, por ejemplo Yaaj México, Punto Sero, Impulse, AHF América Latina y el Caribe donde encontraras aliades e información validada.

Y de ahí continuar con el trabajo de sensibilizar, compartir la información y legislar a modo de circulo permanente hasta que ya no encontremos estigma ni discriminación, donde todos podemos ser activistas desde el sencillo rechazo a los chistes llenos de fobia o hasta la incidencia en la creación de verdaderas políticas públicas.

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