Día Internacional de la Solidaridad Intersexual

Cada 8 de noviembre el mundo se tiñe de amarillo y morado —los colores del orgullo intersex— para recordar que los cuerpos diversos son humanos, son dignos merecen respeto. Es entender que la “I” en LGBTIQ+ no puede seguir siendo invisible ni simbólica. Y es reconocer que la verdadera inclusión implica aprender, respetar y acompañar sin imponer ni juzgar.