Fundador de El 9, pionero de la vida LGBTIQ+ en México, falleció a los 82 años dejando un legado imposible de encerrar entre paredes.
Este 12 de agosto de 2025, mientras el mundo conmemoraba el Día Internacional de la Juventud, la comunidad LGBTIQ+ en México y quienes creen en la libertad perdieron a una figura insustituible: Henri Donnadieu, empresario, escritor, pionero cultural y creador del mítico bar El Nueve, falleció a los 82 años.
Hablar de Henri no es hablar solo de un bar. Es hablar de un tiempo donde la noche era mucho más que fiesta, cada evento logrado era resistencia, refugio, comunidad. Su vida, marcada por el exilio, la creación y el afecto colectivo, es parte viva de nuestra memoria disidente.
Del exilio francés a la Zona Rosa
Nacido en la Costa Azul de Francia en 1943 y doctor en Ciencias Políticas por La Sorbona, Henri llegó a México como refugiado político en 1976. Al año siguiente, junto a su socio Manolo Fernández, fundó El Nueve en la calle Londres de la Zona Rosa.
Lo que nació como un lugar de encuentro para la comunidad gay en un país donde aún se temía y se perseguía se convirtió rápidamente en el epicentro de la contracultura ochentera. Por El 9 pasaron artistas, activistas, escritores, punks, drag queens, mujeres, migrantes, gente “sin etiqueta” que buscaba simplemente un lugar donde ser.
Una pista de baile que fue refugio
En El Nueve debutaron bandas como Caifanes, Café Tacvba y Maldita Vecindad. Se proyectaron películas censuradas, se organizaron performances imposibles en otros espacios, y sobre todo, se cultivó el respeto como única regla.
Cuando cayó el terremoto de 1985, El Nueve se transformó en centro de acopio. Y cuando llegó el VIH, fue uno de los primeros espacios en repartir información, condones y consuelo. En plena epidemia, Donnadieu no huyó: se quedó, resistió, y cuidó.
“No fui activista, solo hice lo que creí correcto desde mi trinchera”, decía Henri. Pero desde esa trinchera, iluminada con luces de neón, nos mostró cómo la libertad también se baila.
En sus memorias y entrevistas, Henri recordaba con cariño el noveno aniversario de El 9: más de mil personas bailando adentro, miles más afuera. También compartía encuentros inesperados: una noche con María Félix, otra con Andy Warhol, y muchas más con seres anónimos que encontraban en su bar la dignidad que el mundo les negaba.
Su historia fue narrada en libros como La noche soy yo (2019), inspiró la serie Tengo que morir todas las noches y fue honrada en museos como el Chopo y el Estanquillo.
En 2018, Henri reabrió El Nueve en la calle Amberes, como homenaje a lo vivido y ofrenda para nuevas generaciones. Allí seguía, elegante y brillante, saludando a quien llegara como si lo conociera de toda la vida.
Henri Donnadieu no solo nos dio un lugar. Nos dio permiso. Nos dijo: “Sí, puedes bailar, puedes besar, puedes gritar, puedes existir… y nadie tiene derecho a decirte que no”.
En Punto Sero decimos: GRACIAS Henri
Gracias por cada noche que fue trinchera, por cada abrazo en la pista, por cada apuesta a favor de la vida en libertad. Henri Donnadieu vivirá en cada beso robado en la calle, en cada lucha por existir sin culpa, en cada lugar seguro que abrimos para quienes vienen después.
