"Es Personal" Podcast por Punto Sero

Paty Retana

¿Cuánto pesa esconder quién eres?

10 de octubre · Día Mundial de la Salud Mental

Hay personas que salen del clóset una vez, otras tienen que hacerlo todos los días y algunas siguen buscando un lugar donde puedan ser ellas mismas. Porque vivir siendo LGBTIQ+ todavía puede significar despertar y comenzar a calcular cómo comportarte frente a cada persona que encontrarás durante el día.

Qué ropa ponerte, cómo hablar, si mencionar a tu pareja en el trabajo, tomarle la mano en la calle o prepararte para esa reunión familiar donde seguramente volverás a escuchar: «¿Cuándo se te va a pasar esa moda?». Incluso decidir cuánto contar sobre tu vida sexual durante una consulta médica puede convertirse en un ejercicio de precaución.

Imagínate editar tu propia existencia para que les demás se sientan cómodos. Ahora imagina hacerlo durante años.

En el Día Mundial de la Salud Mental queremos hablar de ese cansancio invisible que acompaña a muchas personas LGBTIQ+: el desgaste de anticipar el rechazo, esconder afectos, enfrentar prejuicios y buscar constantemente un lugar donde sentirse a salvo.

La psicología tiene un nombre para parte de esta experiencia: estrés de minorías. Se refiere al impacto acumulado de la discriminación, el miedo al rechazo y la presión de ocultar quién eres. Puede manifestarse como ansiedad antes de una comida familiar, insomnio después de una agresión, temor a perder el empleo o esa tristeza difícil de explicar cuando descubres que todavía tienes que pedir permiso para ser tú.

Hay jóvenes que esconden su identidad porque dependen económicamente de sus familias, personas adultas que mantienen sus relaciones en secreto para conservar ciertos vínculos y personas trans que siguen escuchando un nombre con el que dejaron de identificarse hace mucho tiempo.

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Por fortuna, nuestra comunidad también sabe construir refugios. Están en las amistades, los colectivos, las organizaciones, los espacios culturales, las fiestas y esas familias elegidas que nos reciben con una frase capaz de cambiarlo todo: «Aquí puedes ser tú».

Sentirse acompañado, tener con quién hablar y contar con redes de apoyo fortalece nuestro bienestar emocional; cuando además existe acceso a atención psicológica respetuosa y profesional, las posibilidades de atravesar momentos difíciles con mejores herramientas crecen.

Y cuando al miedo al rechazo se suma el VIH…

Recibir un diagnóstico de VIH puede despertar incertidumbre, pero también preguntas que van mucho más allá de la salud física: ¿volveré a tener pareja?, ¿cómo reaccionará mi familia?, ¿podré hablar de mi diagnóstico con confianza?, ¿me tratarán diferente?

Hoy, gracias a los tratamientos antirretrovirales, las personas con VIH pueden tener vidas largas y saludables. Sabemos además que Indetectable = Intransmisible (I=I): una persona que mantiene una carga viral indetectable gracias al tratamiento no transmite el VIH por vía sexual.

La ciencia ha avanzado muchísimo; nuestra manera de relacionarnos con quienes viven con VIH también necesita hacerlo. El acompañamiento emocional, la confidencialidad y el acceso a servicios libres de prejuicios son tan importantes como contar con información y tratamiento oportunos.

Y eso vale para toda nuestra diversidad. Merecemos encontrar profesionales de salud mental capaces de escuchar nuestras experiencias, comprender nuestras identidades y ayudarnos a vivir con mayor bienestar, sin convertir nuestra orientación sexual, identidad de género o diagnóstico en motivo de juicio.

La salud mental también se construye cuando podemos amar con tranquilidad, hablar sin miedo, sentirnos parte de una comunidad y recibir atención con dignidad.

Este octubre, además de preguntarnos cómo estamos, vale la pena mirar a nuestro alrededor: quizá una amistad necesita hablar, alguien de nuestra familia espera una señal de aceptación o una persona cercana lleva demasiado tiempo sosteniendo en silencio una parte de su vida.

Escuchar, acompañar y respetar pueden ser el comienzo de algo extraordinario.Y tal vez ese sea el verdadero sentido de esta fecha: construir un mundo donde cada vez más personas puedan responder a la pregunta «¿cómo estás?» sin tener que esconder primero quiénes son.

¿Cuánto pesa esconder quién eres? Muchísimo. Por eso, qué alivio encontrar a alguien con quien podamos soltar ese peso.

Si necesitas apoyo emocional en México, puedes comunicarte gratuitamente a Línea de la Vida, 800 911 2000, disponible las 24 horas. Para información sobre VIH, pruebas y servicios de salud sexual, acércate a AHF Latinoamérica y el Caribe.