Puede estar riéndose, publicando historias en su instagram, puede llegar a trabajar, contestar mensajes, salir de fiesta y decirte que está bien. Y no estarlo.
Una persona que piensa en suicidarse no necesariamente lo dice ni responde a la imagen que solemos asociar con una crisis. Por eso hablar importa. Preguntar importa. Y acompañar sin juzgar puede abrir una puerta cuando alguien siente que todas se están cerrando.
Este 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) propone justamente “Cambiar la narrativa sobre el suicidio” y lanza una invitación sencilla pero poderosa: comenzar la conversación.
No es un tema pequeño. Más de 720 mil personas mueren por suicidio cada año en el mundo y, por cada persona adulta que muere, se estima que hay más de 20 que lo intentan. Además, el suicidio es la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años a escala mundial.
En México, la Secretaría de Salud reportó una tasa de 6.8 suicidios por cada 100 mil habitantes en 2024, la misma registrada en 2023. Pero detrás de cada estadística hay una persona. Y alrededor de ella puede haber alguien que note que algo cambió y no sepa qué decir.
A veces podemos empezar con una pregunta directa: “¿Has pensado en suicidarte?”
No hace falta convertirse de pronto en terapeuta ni tener el discurso perfecto. Se trata de abrir un espacio para escuchar sin juzgar, evitar minimizar lo que la persona siente y buscar apoyo profesional.
Porque frases como “échale ganas”, “tienes todo para ser feliz” o “hay gente que está peor” no resuelven una crisis. Escuchar es otra cosa. Es permitir que alguien pueda decir “no estoy bien” sin tener que defender, justificar o esconder lo que siente.
Y para las personas LGBTIQ+ esa posibilidad de hablar sin juicio también importa. Nuestra orientación sexual, identidad o expresión de género no son problemas que deban corregirse. Necesitamos redes, familias, amistades, instituciones y servicios de salud donde podamos pedir ayuda siendo quienes somos, sin sumar discriminación o estigma a un momento de vulnerabilidad.
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Cuando acompañar significa actuar
Si una persona expresa que está en riesgo inmediato, no la dejes sola y busca ayuda de emergencia. En México, ante una urgencia se puede llamar al 911. La Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones también mantiene disponible Línea de la Vida, 800 911 2000, un servicio gratuito que funciona las 24 horas, los 365 días del año y brinda orientación profesional ante problemas de salud mental, crisis emocionales y comportamiento suicida.
Guarda ese número aunque hoy no lo necesites. Quizá algún día una amistad, un familiar, una pareja, alguien de tu comunidad o tú sí.
Cuidarnos también es parte del orgullo
Desde Punto Sero creemos que hablar de salud también significa hablar de aquello que muchas veces preferimos esconder. Sin moralismos. Sin estigmas. Sin hacer que una persona tenga que explicar quién es antes de pedir ayuda.
Y el cuidado no termina aquí. Si necesitas orientación sobre VIH, infecciones de transmisión sexual (ITS), pruebas, prevención,, acércate a los servicios de AHF México y AHF Latinoamérica y el Caribe, donde puedes encontrar información y acompañamiento desde una perspectiva de salud sexual libre de estigma.
Hoy podemos comenzar por algo aparentemente pequeño, pregunta, escucha, quédate, acompaña. Porque hablar de suicidio no debería darnos más miedo que dejar a alguien atravesándolo en silencio.
