"Es Personal" Podcast por Punto Sero

Paty Retana

“ABC de la diversidad”: el taller donde AHF demostró que sabe escuchar sin prejuicios

Hay conversaciones que cambian la forma en la que miramos a otras personas, y en ocasiones también cambian la forma en la que hacemos nuestro trabajo; justo esto sucedió durante el taller “ABC de la diversidad sexogenérica”, un espacio impulsado junto al equipo de AHF Latinoamérica y el Caribe donde más de 42 integrantes, en su mayoría de AHF Colombia, decidieron sentarse a hablar de diversidad sexual y de género desde la absoluta empatía.

Porque cuando trabajas en salud sexual y VIH, recordar los conceptos básicos de la diversidad importa… pero entender cómo se siente vivir el estigma importa todavía más, porque desde Punto Sero, Mario Bustamante expuso su experiencia…

La presentación del taller arrancó con una frase brutalmente cierta: “La discriminación no es solo un tema social, es un problema de salud pública”. Y sí, basta una mala experiencia para que una persona no vuelva jamás a un servicio de salud. A veces una mirada, una pregunta invasiva o usar incorrectamente un pronombre puede convertirse en una barrera enorme.

Por eso el objetivo era sentir los conceptos clave sobre diversidad sexual y de género, identificar problemas comunes en la atención y fortalecer prácticas sin estigma. Pero lo interesante fue cómo la conversación nunca fue “académica”.

Mario Bustamante, coordinador de Punto Sero y vicepresidente de Impulse Group en Ciudad de México, llevó el taller hacía cuestionar todas esas ideas que aprendimos desde la infancia sobre el género, el cuerpo y la sexualidad. Porque sí, muchas personas crecimos creyendo que todo debía caber en dos únicas cajas, la azul o rosa, hombre o mujer, “normal” o “diferente”.

Y justamente ahí comenzó el desmontaje…se habló del sexo asignado al nacer y de cómo muchas personas intersexuales nacen con características biológicas que rompen por completo la idea rígida del binarismo. La presentación recordó que existen más de 200 variaciones intersexuales documentadas.

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También se habló de identidad de género, orientación sexual y expresión de género como dimensiones distintas de la sexualidad. Porque no, la ropa no define la orientación sexual. Porque no, ser trans no es una etapa. Y porqué entenderlo o no… no invalida la existencia de nadie.

Uno de los momentos más potentes ocurrió al hablar de las personas no binarias. No desde la teoría, sino desde la experiencia cotidiana de quienes viven fuera de esas categorías tradicionales que la sociedad insiste en imponer. La idea resonó fuerte entre el equipo: quizá el problema nunca fue la diversidad… sino nuestra obsesión por encerrar a las personas en etiquetas rígidas.

Aunque también hubo espacio para reconocer que las etiquetas pueden salvar vidas cuando ayudan a alguien a nombrarse y entenderse…”porque lo que no se nombra, muchas veces parece no existir”.

La conversación avanzó entre ejemplos reales, dudas honestas y casos prácticos que suceden todos los días en servicios de salud: pacientes trans a quienes llaman por un nombre que no reconocen como propio, hombres gays que dejan de regresar porque se sintieron juzgados o personas que tienen que explicar una y otra vez quiénes son para recibir atención médica.

Y entonces apareció una pregunta sencilla que terminó atravesándolo todo:  ¿Cómo queremos que las personas recuerden su paso por AHF?

Porque generar espacios seguros no depende solo de protocolos. También depende de escuchar sin juicio, evitar suposiciones y entender que el trato puede cambiar completamente la relación de alguien con el sistema de salud. Y quizá eso fue lo más poderoso del taller; entender que la inclusión no empieza cuando sabes todas las siglas, inicia cuando decides dejar de asumir cosas sobre otras personas.

Al cierre, una frase quedó resonando en la sala: “Lo que haces en tu trabajo impacta directamente la vida de otras personas. La forma en que tratas a alguien puede definir si vuelve… o si desaparece del sistema de salud”. En tiempos donde el odio y la desinformación siguen creciendo, generar este tipo de espacios dentro de organizaciones de salud también es una forma de resistencia.

Porque hablar de diversidad no es hablar de privilegios especiales, es hablar de derechos humanos, por ello…este fue apenas el primero de muchos talleres. 🌈