Vas al antro a bailar, ligar, coger, encontrarte con alguien, perder un poquito la compostura o simplemente pasarla bien. Lo último que quieres es que alguien aparezca en medio del mood para darte un sermón sobre tu salud sexual.
Nadie quiere eso…¿Pero qué tal encontrar condones y lubricantes cuando los necesitas? ¿Poder hacerte una prueba rápida? ¿Preguntar por PrEP, sin caras raras y sin tener que explicar cómo, dónde y con quién terminaste la noche? ¿O encontrarte con alguien que, en lugar de juzgarte, simplemente te diga cuáles son tus opciones?
Entonces la cosa cambia, en el nuevo episodio de Es Personal que titulamos Nuestras Fiestas, Punto Sero se mete precisamente en ese territorio donde la pista de baile se encuentra con la prevención y donde cuidarnos no tendría por qué significar dejar de divertirnos.
La conversación es con Juan García, con 18 años de experiencia en activismo LGBT+, y Toño García, coordinador nacional de pruebas rápidas y prevención de AHF México, quienes cuentan qué ocurre cuando la salud sexual sale de la clínica y entra al antro, la fiesta, los espacios de encuentro y hasta los festivales eróticos.
Por favor, no nos apaguen el mood
Porque si alguien está en una fiesta no necesita una clase magistral de 40 minutos sobre infecciones de transmisión sexual. Necesita información clara, directa, útil y disponible justo cuando puede necesitarla. Eso es parte de la lógica con la que trabaja AHF México: en lugar de esperar siempre a que las personas lleguen a los servicios, llevar los servicios hasta donde están las personas.
Eso significa salir al espacio público, acudir a antros, fiestas y lugares de convivencia, instalar módulos y acercar pruebas rápidas de VIH, sífilis y hepatitis C, además de información y herramientas de prevención.
Y hacerlo sin arruinar la noche, porque hablar de sexo en un lugar donde la gente probablemente tendrá sexo no debería ser extraordinario. Quizá lo extraordinario ha sido pasar tantos años hablando de salud sexual como si el sexo no tuviera nada que ver con el placer.
Durante la conversación aparece una regla que parece obvia, pero merece repetirse: si una persona no está en condiciones de dar su consentimiento, no se le realiza la prueba. Alcohol y otras sustancias forman parte de algunos contextos de fiesta, y eso obliga a saber cuándo detenerse. Antes de una prueba debe existir información: qué se está buscando, qué resultados pueden obtenerse y qué ocurrirá después.
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Y hay otro derecho fundamental: el resultado de una prueba de VIH es confidencial. En el episodio se insiste en que nadie debería solicitarla o realizarla sin consentimiento y en la importancia de que las personas conozcan sus derechos alrededor de su estatus serológico.
¿Y si el resultado es reactivo en plena fiesta?
Aquí desaparece cualquier posibilidad de tomarse el asunto a la ligera. El equipo explica que, ante un resultado reactivo, comienza un proceso de acompañamiento y vinculación para que la persona pueda acceder a la atención y al tratamiento que corresponda. Incluso se habla de acompañamiento presencial durante ese proceso.
Y aparece también uno de los mensajes más importantes que todavía necesitamos repetir hasta que deje de ser noticia: Indetectable = Intransmisible. Una persona con VIH que mantiene una carga viral indetectable gracias al tratamiento no transmite el VIH por vía sexual. En el episodio, ese conocimiento se convierte además en una herramienta contra el miedo que todavía rodea al diagnóstico.
Y aquí entramos a dos siglas que cada vez aparecen más en conversaciones, ligues, Grindr, fiestas y encuentros sexuales: PrEP y PEP. La PrEP, profilaxis preexposición, es una estrategia de prevención que utiliza medicamentos antirretrovirales para reducir el riesgo de adquirir VIH antes de una posible exposición. La PEP, profilaxis posexposición, se utiliza después de una posible exposición y debe iniciarse dentro de las primeras 72 horas.
Del miedo al placer informado
Durante décadas, particularmente para muchas generaciones LGBT+, la educación sobre VIH estuvo construida desde el miedo y culpa, una de las experiencias compartidas en la conversación recuerda precisamente haber iniciado su vida sexual con la certeza aprendida de que aquello terminaría mal, incluso utilizando condón.











Hoy tenemos tratamiento, pruebas, PrEP, PEP, condones y también tenemos reducción de riesgos y daños. Tenemos el conocimiento de que indetectable es igual a intransmisible. Y tenemos algo que durante demasiado tiempo parecía prohibido mencionar cuando hablábamos de prevención: placer.
La fiesta es nuestra, el placer también. Y cuidarnos entre nosotres también puede formar parte del baile.
Es Personal: Nuestras Fiestas es una producción de Punto Sero, realizada con el apoyo de AHF Latinoamérica y el Caribe. En este episodio, el equipo de AHF México acerca la prevención a la pista para recordarnos algo muy sencillo: la información también puede disfrutarse sin apagar el mood.
