Cada 13 de julio, el mundo conmemora el Día Internacional del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), una fecha que busca derribar mitos, promover el diagnóstico oportuno y recordar que millones de personas viven esta condición mucho más allá de la infancia.
Pero también es una oportunidad para hablar de lo qué ocurre cuando el TDAH se cruza con la diversidad sexual y de género, y es que durante años, el TDAH fue visto únicamente como un trastorno asociado con niños que “no podían quedarse quietos”. Hoy sabemos que es una condición del neurodesarrollo que acompaña a muchas personas durante toda su vida y que puede manifestarse de formas muy distintas: dificultad para concentrarse, impulsividad, hiperfocalización, problemas para organizarse o una enorme sensibilidad emocional.
Diversas investigaciones han encontrado que las personas de la comunidad LGBTIQAP+ presentan con mayor frecuencia diagnósticos o características compatibles con el TDAH y otras formas de neurodivergencia. Las razones aún se investigan, pero especialistas coinciden en que vivir simultáneamente el estigma por la orientación sexual o identidad de género y una condición neurodivergente puede incrementar la ansiedad, la depresión, el aislamiento y las barreras para acceder a un diagnóstico adecuado.
Durante mucho tiempo, miles de personas crecieron escuchando que eran “distraídas”, “desordenadas”, “demasiado intensas” o “incapaces de terminar algo”. Del mismo modo, muchas personas LGBTIQ+ crecieron escuchando que eran “diferentes”. En ambos casos, el problema nunca fue ser diferentes, sino vivir en una sociedad que insiste en que existe una sola forma correcta de ser.
En Punto Sero hemos conversado en diferentes espacios, incluido el podcast Es Personal, porque hablar de salud integral también implica reconocer que no todas las personas sienten, aprenden, aman o procesan el mundo de la misma manera.
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Más, visibilizar el TDAH significa reconocer que la neurodiversidad también forma parte de la diversidad humana. Que pedir apoyo no es una debilidad. Que un diagnóstico puede cambiar una vida. Y que hablar de salud mental, bienestar emocional y acompañamiento profesional sigue siendo una tarea pendiente.
Porque construir espacios seguros también significa crear lugares donde nadie tenga que esconder cómo piensa, cómo siente o cómo ama.Hoy, en el Día Internacional del TDAH, vale la pena recordar que la inclusión comienza cuando dejamos de pedirle a las personas que encajen y empezamos a construir un mundo donde todas las formas de existir tengan un lugar.
Si además eres parte de la comunidad LGBTIQ+, en AHF México, AHF Latinoamérica y el Caribe y Punto Sero encontrarás espacios seguros donde la salud se entiende de manera integral, libre de estigmas y con un enfoque centrado en las personas.
Te invitamos también a escuchar el episodio de Es Personal dedicado al TDAH, donde conversamos sobre cómo vivir con esta condición, los retos del diagnóstico en la adultez, el impacto en la vida cotidiana y la importancia de dejar atrás los prejuicios.
🎧 Escucha “Es Personal” en Spotify, YouTube aqui y las principales plataformas de audio.
En Punto Sero seguiremos hablando de salud, bienestar y diversidad, porque todas las personas merecen vivir con dignidad, comprensión y acceso a la información.
